Pip: Resulta que los animales tienen derechos constitucionales en México, y la pregunta es si alguien se ha molestado en leerlos.
Mara: Alejandro Arrieta lo ha hecho. Hoy en iusnatura exploramos el parámetro constitucional que protege a los animales en la Ciudad de México y qué deberes concretos impone al Estado.
Pip: Empecemos por el marco jurídico que sostiene todo esto.
El parámetro constitucional que protege a los animales
Mara: La pregunta de fondo es cuál es el conjunto de normas que da cobertura jurídica real a los animales en la Ciudad de México y qué obliga concretamente al Estado mexicano frente a los seres sintientes.
Pip: El post lo define sin rodeos: "El Parámetro Constitucional de los derechos de los animales en la Ciudad de México es el marco jurídico que protege a los animales y establece deberes al Estado mexicano para con los seres sintientes."
Mara: Lo que eso significa en la práctica es que no hablamos de buenas intenciones, sino de un sistema de normas exigibles con nombre y número de artículo.
Pip: Y el sistema es más denso de lo que parece. En la cima está el artículo 4, párrafo sexto, de la Constitución federal, que ya sitúa la protección animal en el texto más alto del ordenamiento mexicano.
Mara: A eso se suma el artículo 13, base B, de la Constitución de la Ciudad de México, que opera como una segunda capa constitucional local, específicamente aplicable en el territorio capitalino.
Pip: Dos constituciones apuntando en la misma dirección es, reconozcámoslo, una señal de que el legislador iba en serio.
Mara: Y debajo de esas dos capas constitucionales hay un bloque de legislación ordinaria: la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, la Ley General de Vida Silvestre, la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, el Código Penal para el Distrito Federal y el Código Civil para el Distrito Federal.
Pip: El Código Nacional de Procedimientos Penales también figura en el parámetro, lo que indica que la vía procesal para hacer valer esos derechos ya está prevista, no es una promesa sin cauce.
Mara: En conjunto, el parámetro cubre desde la norma suprema hasta el instrumento procesal. La protección no depende de una sola ley que pueda derogarse fácilmente; está anclada en múltiples niveles del ordenamiento.
Pip: Lo cual hace que ignorarlo cueste bastante más que antes.
Mara: Un marco jurídico multicapa que vincula al Estado con los animales como seres sintientes es, en cualquier sistema, un punto de partida exigente.
Pip: Y la siguiente pregunta natural es cómo se aplica ese marco cuando alguien lo incumple. Eso lo veremos pronto.




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